lunes, 25 de diciembre de 2017
sábado, 13 de octubre de 2012
miércoles, 4 de enero de 2012
This.
Más bien se me dio por escribir ya que estoy desvelada, cosa que no es muy difícil para mí en vacaciones por eso de levantarme a las 12 del mediodía y almorzar a las 16:30 mirando Este es el show (y claramente en esta oración deje entrever lo divertidas que son mis vacaciones).
Me di cuenta de la literatura-cine-imaginación me aturdió la cabeza. Porque me paré un segundo a pensar (sí, bravo) y me dije a mí misma “me gustaría que alguien me quiera como yo quiero”. Y no, no estoy hablando de vos, señor Me adjudicó todo. Bueno, en realidad sí. Hablo de vos. Pero volviendo al tema: me gustaría sentirme querida y valorada como yo lo hago. No sé si sea imposible, pero después me doy cuenta de que soy un poco rara, que estoy medio loca y que luzco así:

Y que sería mucho mejor seguir haciendo lo que hago. Leyendo hasta llenarme la cabeza de oraciones grosas como los que las escribieron y crear historias de amor pseudo-perfectas donde el amor siempre es la clave de todo. Donde yo quiero ser protagonista y sentirme querida.
Si yo no tengo afecto, al menos sí mis personajes. Y nada, eso. Que una piba de dieciséis años a las 01:04 de la madrugada con su hermano durmiendo (sonoramente) esta aburrida y le gusta tipear cosas incoherentes mientras mira con deseo al tercer libro de la trilogía Millennium (La reina en el palacio de las corrientes de aire. Capo Stieg Larsson) donde ya se comió más de 100 páginas y le restan 700.
viernes, 14 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
martes, 20 de septiembre de 2011
lunes, 30 de mayo de 2011
Llevo un record que no quiero romper, pero cualquier cosa podría romperlo en cualquier momento. Solamente te pido que no seas esa persona, esa cosa que corte el hilo que me mantiene en pie. No lo hagas, te lo suplicaría de rodillas como te suplico una milésima de amor. Porque si al menos me quisieras, tan solo un poco, apenas un poco, de todo lo que yo te quiero… ahí las cosas serían diferentes. Sigo contando, llevo contando más de mil, empezando otra vez cuando llego. No perder la calma, esperar a que haya un piso estable para romper en llanto, esperar que haya algo que pueda sostenerme. Nunca hay nada y te pido, te ruego y te suplico que no cortes el hilo, no me quiero caer.
sábado, 16 de octubre de 2010
Pedido a nadie
Necesito mandar todo a la mierda para yo poder volver a armar mi castillo, pero esta vez, con cosas buenas. Necesito parar un poquito, dejar de maquinarme tanto y pensar. Pensar en todo y a la vez en nada. Siento que… la verdad no sé muy bien lo que siento, pero trato de sacarlo de mi interior.
Hoy pude sentirlo, ya no fue un dolor psicológico, sentimental. Fue físico (justo) y me dolió. Sentía un vacío, un vacío que quería salir y me desespere al no encontrar un porqué de todo esto, un porqué de tanto dolor, tanta locura.
Necesito parar un poco, estancarme, anclar y mirar a mí alrededor. Necesito poder saber que es lo que siento, porque me canse de llenar ese vacío con chistes, caras lindas, explicaciones absurdas y me llene la boca diciendo que era amor… pero era un vacío, uno que me hace doler la cabeza y tambalearme mientras camino. Un vacío lleno de palabras lindas, engalanadas y malformadas.
Necesito poder imaginarme, porque soy de esas personas que para creer alfo se lo tiene que imaginar antes, y en mi hay algo que es imposible. No me imagino en el mañana, no sé nada del “yo” imaginativo. No me veo en el futuro y eso me preocupa. Quiero verme, lo necesito.
No me estoy cerrando, de verdad lo digo. Voy a seguir siendo la misma (quiero ser la misma) pero siempre buscando algo más, otra cosa. Necesito que me apoyen, necesito darme cuenta cómo hacerlo yo sola, como levantarme a mi misma. Me quiero curar, quiero al fin ser alguien, no una tarada sin un ser definido.
Yo necesito, verdaderamente, mirarme al espejo y reconocerme siendo una, no millones. Necesito sentirme propia, no una nada, vacía, sin absolutamente nada, pero con dueño.
Necesito que no me lo hagan más difícil, no traten de ayudarme, de tratar de decirme que no es así. Yo necesito decírmelo a mi misma. Necesito quererme, así se empieza a llenar el vacío.
Y si no hablo de lo que quiero es por lo que quiero no se puede, literalmente. Entonces prefiero hablar de lo que necesito, no de lo que quiero. Así no complico más las cosas.
Necesito pensar, sola. Encontrando así una respuesta a todas mis preguntas. Quererme es mi cometido y quiero hacerlo.
No firmo porque no sé quien soy, solo digo que todo va a seguir igual, soy yo la que debo cambiar, no mi entorno.

