"Seamos realistas, exijamos lo imposible"
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sábado, 21 de marzo de 2015

Los dos hombres que amé, fueron aquellos que me rompieron el corazón. Será que el amor es así, o quizá estuve amando a las personas equivocadas.

domingo, 24 de marzo de 2013


Ay, Dios mío, ¿qué estamos haciendo? Éste amor… nos va a matar. Vamos a morir de amor.
Lo escuché y las lágrimas siguieron rodando hacía abajo para finalmente mezclarse con la sangre que habitaba el piso.-

lunes, 9 de julio de 2012

Un millón y medio de cosas.

Estuve pensando en un millón y medio de cosas. En vos, en mí, en nosotros, en ese “nosotros” inexistente; en mí escondiéndome, en vos evitándome, en nosotros como la nada misma. No sé que quiero, no sé qué hacer con mi vida, la vivo día a día, sobrevivo, pero con eso no me basta. Ya no es suficiente lo que pasa con el “nosotros” inexistente, no está valiendo nada, no me esta sirviendo. No hay salida, toda mi vida atrapada, encerrada en un sentimiento inconcluso, sin final. Lo infinito se torna insoportable, y eso de “te voy a amar para siempre” se entierra cada día más con todo el dolor que causa. El siempre no está tan bueno, el siempre se pudre en lo eterno, congela las ganas, conserva una esperanza que ni así se puede llamar porque no siquiera llega a serlo. No sé qué voy a hacer con todo esto que siendo, con todo el amor que me brota y someto a un frío silencio. ¿Cómo puedo seguir con esto? No me queda nada más que un corazón roto, confuso y desorbitado. Eso de matarme a los dieciocho parece, hoy, absurdo; absurdo como mis intenciones de alejarme. Estudiar y convertirme en eso que “anhelo” sólo confirmaría más el infierno cercano. No quiero pensarte más, no te puedo quitar de mi cabeza. Estás en mis sueños, dormida o despierta. Vivís en mi corazón, una residencia con desayuno incluido. Dicen que la vida son dos días y uno siempre llueve. Yo ya estoy cansada de que llueva. Me ahogo.