... o una enfermedad incurable. Es cierto: algunos de los "síntomas" del amor se parecen sospechosamente a trastornos obsesivos (me llamará, no me llamará, me quedo en casa, dónde estará, qué le regalo, me quiero mucho, poquito, nada...). Claro que es muchísimo más saludable estar enamorado, amigos, que sufrir cualquier atisbo de enfermedad, aunque convengamos en que uno hace unas cuantas cosas absurdas cuando esta en ese estado de gracia (o desgracia); podemos darnos cuenta de nuestras ideas fijas, pero aún así es imposible sacárnoslas de la cabeza [...]"
Diego Golombek.

No hay comentarios:
Publicar un comentario