"Ayer vi un documental, ¿tú sabes que antes de un tsunami el agua se retira varios kilómetros de la playa? Yo ahora soy como esa playa que está sin agua, y tú eres como un tsunami que está volviendo a mi vida otra vez. Pero esta vez no me vas a hacer el lío, porque antes de que me arrastres salgo por patas sin mirar atrás."
“Bueno, ¿qué es lo que tenías que decirme? ¿Quieres que te escuche para que vuelva a sentir lo que sentía? ¿Para que vuelva a estar donde estaba? Porque no me hace falta. Yo sigo en el mismo sitio donde estaba, donde he estado siempre. Queriéndote tanto como siempre, demasiado. Más de lo que quisiera. Pero ya no te voy a querer más. No te voy a querer nunca más.”
“Por favor no te vayas, no me dejes. Sé que no te merezco, ni a ti ni a nadie en estos momentos. Pero no me quiero quedar sola, aunque me lo merezca no quiero estar encerrada en mi cuarto pasándome todo el día tumbada en la cama sin comer, ni beber…solo llorando, todo el día llorando.
Aunque ahora no me quieras porque has encontrado a otra persona, y porque te hice una cosa malísima, te quiero, y siempre va a ser así. Ya te lo explique todo el otro día…espero que aunque ya no salgamos juntos, algún día puedas perdonarme todo lo que te hice, por lo menos para poderte saludar, no te pido ni siquiera que seas mi amigo, pero cada vez que te vea quiero poder saludarte… sin que me mires con esa cara, porque es verte y ponerme a llorar, Lo siento.”
“Hola, esto te parecerá un poco raro, pero bueno. Es que, estás tan cerca siempre, pero tan lejos. Tengo guardado el palito del helado que te comiste un día conmigo, y este es un mechero que te quité. A veces lo enciendo, y cuento las horas que me faltan para volver a verte, y pienso en que te voy a decir y que voy a hacer, para que te enamores de mi. Quiero que sepas que cuando estes triste yo lloraré contigo, y que cuando seas feliz, pues que me reiré contigo. Y que aunque pasen mil años, yo siempre voy a estar esperandote. Siempre. Porque no hay nadie en este mundo que te quiera tanto como yo, nadie. Te quiero…”
"¿Sabes? Te quiero porque haces las cosas fáciles, y porque si tuviera que elegir un lugar para vivir, sería tu cuarto."
“Amar no es fácil, y ustedes se empeñan en hacerlo más difícil y enrevesado, como si no nos bastáramos nosotros mismos, como si no se bastara la propia humanidad para complicarlo todo…porque amar, es entender también el rechazo, entender que te van a hacer daño, entender que vas a sufrir, que vas a llorar…”
"Sara: ¿Lucas?
Lucas: Sara, tengo que decirte una cosa. No siento nada por ti y no lo he sentido nunca.
Sara: ¿Cómo? No, no te creo, Lucas. ¿y El beso?
Lucas: ¿El beso? ¿Sabes lo que me hizo sentir el beso? Me hizo sentir despreciable, que me diera asco de mi mismo.
Sara: No es verdad, Lucas. Sé que me quieres.
Lucas: No vuelvas a acercarte a mi, Sara.
Sara: Estas con mi padre. ¿Me estas diciendo esto porque estas con mi padre? Lucas, si me quieres dime que no me quieres.
Lucas: No te quiero
Sara: Si me quieres dime que nunca estaremos juntos.
Lucas: Nunca estaremos juntos
Sara: Si me quieres dime que soy una cría
Lucas: Eres una cría
Sara: Te quiero, te quiero, te quiero. Lucas, te quiero."
“Mira, yo siempre me he sentido solo, siempre, aunque haya tenido a todo el mundo…pero en el fondo siempre me he sentido solo, siempre…hasta que empezaste a quererme. Entonces pensé que lo mejor para ti era que me dejaras de querer, porque yo creía que yo no era bueno para ti, hice todo lo posible para que te alejaras de mí, todo. Pero no me sirve de nada …no sirve de nada…no puedo dejar de quererte. Porque cuando estoy contigo me siento distinto, me siento bueno, me siento mejor persona, por eso no puedo dejar de quererte, no puedo aunque lo intente, aunque lo intente con todas mis ganas, no voy a ser capaz nunca. Si ahora mismo cayese una bomba atómica aquí y se lo llevase todo por delante, pero a mí me pillase abrazado a ti, me daría igual , me daría lo mismo.”
“¿Sabes? Yo también sé por qué te quiero. Porque haces las cosas fáciles. Porque si tuviera que elegir un sitio para vivir, sería tu cuarto. Porque debajo de tu cama el mundo es tan pequeño, que parece que no puede pasar nada más. Y a mí no me hace falta que pase nada más, si estoy contigo. Te Quiero.”
Providencia,siempre providencia.
ResponderEliminarY no la estolida ansia de querer terminar en los marmoles como una heroina del amor.Tenemos que tener immortalidad de bulto y nunca de sombra.
Para eso,por regalo de los dioses,tenemos la escritura que es inmortal.