"Seamos realistas, exijamos lo imposible"

viernes, 19 de agosto de 2011

Cartas nunca entregadas I.

Espero que algún día mires para atrás y veas todo lo que hiciste en tu vida, en este tiempo, en los últimos dieciséis años de tu vida. Nada. Al menos conmigo es nada. Y no sé si esta bien o mal, mucho no interesa pero… Ojala algún día te acuerdes de tu hija, pero cuando lo hagas yo ya no lo voy a ser. Pasamos por un proceso donde nos desconocemos, yo lo hago más que nadie, y este proceso ya empezó y para mi terminó. ¿Cada una de tus palabras se van a transformar en lágrimas, en cicatrices, en gritos ahogados? Casualmente todos míos. Mi destino esta escrito, el de todos esta escrito y el tuyo… ojala que sea un destino del cual quieras cambiar todo porque en ese destino yo no voy a estar. Tiempo… faltan años, pero ayer era un sí, hoy es silencio y mañana no va a ser nada. No sé si te lo mereces, sé que todo vuelve y si nace de mí es porque sí y contra el destino, lo que esta escrito, no voy. ¿Lo último que te dije? “Soltame” sincero y sencillo. La última vez que te vi a los ojos… ya ni me acuerdo cuando fue. ¿Lo último que me dijiste? “Malagradecida”. ¿La última vez que me viste a los ojos? Nunca. Ahí esta el tema. Mirar es distinto a ver. A mí nunca me viste, me habrás mirado, tal vez, pero ¿verme? No lo creo y sé que no. Para todos (al menos mi entorno) es fácil hacer borrón y cuenta nueva, para mí no. Me paso una vez y no, no tengo goma para borrar las marcas de la vida, no existe en mi mundo. Quizás en el tuyo sí, pero nuestros mundos no comparten, no se unen. No lo lamento, no me reconforta, simplemente no siento nada porque para vos me diste todo, la vida, la crianza, todo ¿pero cariño? No, al menos nunca me lo hiciste sentir y si tal vez, para vos, me lo dabas; te tendrías que haber preocupado de porqué no lo sentía. Hoy es tarde, siempre lo fue, hoy ya no quiero nada. No es un chau, creo que una despedida sería perder más el tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario