Este es mi resumen mañanero hasta ahora: me levante a las 6:55 am con muchísimas ganas de seguir durmiendo. No había nadie en casa más que un hermano dormido y una tele prendida. A las 7.25 llegó lo que se llama Padre y me aviso que en 5 minutos partíamos para el colegio. Y media me llama mi vecina (quien desde principio de año llevamos al colegio porque se cambio de la tarde a la mañana y no daba que yo vaya en auto y ella en colectivo) y me comunica que el colegio estaba sin luz. Desayune entonces tranquila hasta que a mi papá se le ocurrió que por obligación tenía que acompañarlo a comprar un cajón de pollo (?). Estando en el km21 llama mi mamá desde el hospital de Catán, que tenía que ir porque el tramite de la asignación universal por hijo se hacía personalmente y bla bla bla. Fui, tenía el número 9, mis papás decidieron que con 17 años ya era “grande” y me dejaron un peso con cincuenta para tomarme un colectivo hasta mi casa. Me quede sola con todas las embarazadas y sus panzas y todos los bebes recién nacidos cara de rodilla. Había muchos teenangers así como yo, entonces mi cabeza a la espera invento una novela con todos ellos de protagonistas. Termine el trámite a eso de las 10 am. Obedecí la orden de tomar el colectivo en la esquina del hospital. No sé porque, no sé como pero al colectivero se le ocurrió hacer un tour interactivo por todo Catán y sus gloriosas calles de tierra embarradas, vi muchos wachiturros, una casita verde manzana y unos tipos que le gritaban cosas a la chica que se sentaba atrás mío con su madre.. Estuve como media hora dando vueltas hasta que salió a una ruta la cual me percate que pertenecía al kilómetro 28; y yo vivo en el 29. En pleno ataque de dios mío, acá me violan toqué el timbre y me bajé. Con mi libreta de vacunación en mano, libreta del anses y documento en bolsillo izquierdo, 40 centavos en bolsillo derecho y sin celular (porque suelo olvidármelo en donde sea) tome la valiente decisión de caminar más de 1 KILÓMETRO por barrio desconocido perteneciente al costado de la ruta 3. Subiendo el puente peatonal me crucé con un señor que llevaba su carrito de metales, cartón, y muchos etcéteras; más su perro. Lo ayude a subir el carro por la subida, salude al perro y camine más de un kilómetro en 20 minutos. Al tocar suelo del 29 me sentí segura, me crucé con mi papá que se fue con el auto sin siquiera bocinarme, me cruce con el esposo de la tía abuela de mi mamá, m cruce con una señora que cantaba y en la esquina de casa tuve un poco se suerte. Mi hermano se estaba yendo al hospital y nos cruzamos gracias a quien sea y me pudo dar la llave de casa, porque o sino me iba a quedar quién sabe cuanto tiempo en la vereda. Eso. Nada. Que mido 1,79 y peso 71 kilos. Y que hoy mi mamá cumple 53 años. Nada.
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