"Seamos realistas, exijamos lo imposible"

miércoles, 18 de enero de 2012

Cartas nunca entregadas II.

Jueves, 12 de enero de 2012

En mi vida fui muy lastimada, demasiado influenciada, vulnerable. Fui lastimada por las personas que se supone que más tengo que querer. El mundo esta mal o yo estoy mal en el mundo, porque no siento. Tal vez sea exagerada cuando trato de pasar lo que pasa adentro mío, pero es lo que puedo expresar. No hay más, no hay menos. Cada día soy lo máximo que puedo, y duele, duele bastante saber que tu máximo no alcanza. Porque si no lo hace, perdiste. No podes dar más que eso.
Yo soy mejor. Soy mejor que esto. Soy mejor amiga, soy mejor hija, mejor hermana, mejor sobrina, mejor nieta. Soy mejor que esto. Lo aseguro. Pero no puedo, no puede ser quien soy. Y es tan frustrante.
Yo “viví” mucho tiempo como en otro mundo, no estaba conectada y tuve que empezar a sentir para realmente pensar que existía la vida. Me quemé el bocho. Me quemaron tanto la cabeza y únicamente yo soy la culpable de eso. No hay otra posibilidad. Pero sé que puedo, quiero creer que puedo llevar la pena conmigo a través de los años. Porque no necesito a nadie, a no ser que ese nadie seas tú, dice Nina Simone. Y es tan cierto que tengo ganas de llorar. Y lloró, porque no me privo de nada. Al menos no de eso. Puedo llorar hasta que me olvide el porqué.
Quiero tantas cosas y tengo tan poco, puedo hacer tan poco con lo que tengo. Me siento insuficiente, me siento desgastada. No puedo conmigo misma, cómo voy a poder con los demás. No me apena querer. Me hace sentir bien tener lindas cosas dentro, sentir por otra persona. Pero así soy introvertida, soy demasiado rara como para el mundo. Soy tan poco y tanto al mismo tiempo, que de esa forma ya no siento.
Yo voy a ganar esto, porque en mi cabeza esta la meta de encontrarme, de sentir, de vivir como sea, con lo que pueda. No sé trata de qué hagan las personas, si no de lo que hacen con ello. Y no... no voy a extrañar nada, porque lo voy a recordar, pero no extrañar. Eso no.
Yo puedo, yo quiero, yo creo. Es una pena que cuando me encuentre, vos no te encuentres conmigo, porque voy a ser mejor persona; hoy soy muy poco que perder, lo reconozco. Pero sé que con el tiempo voy a lograr encontrarme a mí misma y cuando lo haga, me voy a reír de todo esto. La desdicha me va a parecer tan lejana, que mi alma va a brillar más que el sol. Para que a lo lejos me veas, y te des cuenta de que no te necesito; para que me veas y sepas que no te quiero cerca, porque simplemente ya paso. Para que veas que pude y que me use solo a mí, que no necesite de más. Voy a brillar tanto que voy a ser invisible ante tus ojos, igual que siempre. Antes porque no era nadie, y después porque lo soy todo. Voy a pasar desapercibida, una vez más. Pero esa vez ya no va a doler. Porque el camino va a ser tan largo que se va a olvidar porque empezó. Y todo va a estar mejor, yo más que nada.
Y voy a servir, voy a ser alguien. Y voy a seguir queriendo, y voy a seguir riendo, y haciendo las mil cosas que ya hago. Pero va a ser distinto, voy a sentirlas, voy a apreciarlas más porque me costaron.
Va a llegar un día en que ni te acuerdes de mí, en que al pasar por tu memoria mi recuerdo va a ser demasiado vago para valer algo. Como siempre. Pero distinto también, porque antes dolía y después va a dar igual. Porque mi mente va a llegar a un estado donde lo que hace mal y lo que duele va a ser tan mínimo a lo que da placer y no va a importar. Ése día todos vamos a ser mejores, más sinceros, más reales. Ése día vamos a respirar la verdadera paz, va a ser lindo. Lo veo venir.
También va a haber un día en el que no quiera seguir, en el que voy a llorar y voy a recordar mi vida de antes. Ése día más voy a tener que luchar, y voy a aprender a valorar lo que tengo, porque solo con eso puedo sobrellevar el rumbo. Y un día nos vamos a cruzar, sin querer hacerlo, sin imaginarlo siquiera. Ése día me voy a tropezar y ahí voy a descubrir la sorpresa, lo indeseado y a el cómo seguir.
Muchos días van a haber, algunos voy a dormir más, otros menos. Y un día me voy a dormir para siempre y voy a estar contenta, porque me encontré, porque voy a saber quien soy. Porque me queda mucho más por aprender, pero ya no va a hacer falta saber más nada, porque se terminó. Y… voy a soñar, voy a seguir latente porque voy a soñar tanto que el sueño va a ser mi nueva vida. Y voy a soñar eternamente, contenta, muy contenta porque lo tuve todo y no tuve nada. Porque conocí los dos extremos y elegí ambos. Porque si no fui lo que era antes, no sería lo que sería después. Y tal vez, dentro de todo eso que aprendí a sentir me falte algo. O no. No sé. Quién sabe.


Sofía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario