-Me gusta acostarme contigo- repitió ella.
-Y a mí contigo…, pero ya tengo una edad, la suficiente como para ser tu padre.
-A la mierda tu edad.
-No puedes mandar a la mierda nuestra diferencia de edad. No es un buen punto de partida para una relación duradera.
-¿Y quién ha dicho que deba ser duradera?
Los hombres que no amaban a las mujeres. - Stieg Larsson.
No hay comentarios:
Publicar un comentario