A todo el mundo le duele todo, a vos te duele eso, a él le duele aquello, a ella le hiere esto. A todos.
Pero esta soy yo, acá esta Sofía (lamentablemente) y hoy puedo decir que puedo saber y sé lo que se siente sentirse mal. Aguantarse el llanto en medio de la calle para no ser más ridícula, rara y friki. Mientras la gente me pasaba al lado y nadie era quien yo quería que fuese.
Creo que no me dolió la agresión, mucha gente ya me agredió así. Lo que a mí me duele, lo que me compete (já), lo que a mí respecta, lo que A MÍ me hizo sentir feo; fue de quien fue aquello que sentí. Sentí como me humillaban, y fue una de las personas que supuestamente más debería amar, y que supuestamente es a mí quien esa persona más debería amar.
Me sentí mierda, me sentí dejada, me sentí impotente; sentí que no podía llenar expectativas, porque no puedo, ey! NO PUEDO, lo juro. No puedo dar más de lo que doy, no me sale, no esta en mí. Estas buscando mal, en mí no lo vas a encontrar, todavía no. Dame tiempo, dame espacio, dame afecto porque juro que no siento que me quieras, siento que estoy ausente y no ausente porque soy egoísta ni porque yo quieras, ausente porque siento que tal vez no hago falta y eso es sentirse mal. No ser útil ni para lo inútil. Mamá, necesito saber que no perdí eso que nunca tuve, porque yo te quiero mucho, aunque no parezca, lo juro, más no puedo y necesito saber que hay tiempo, espacio, lugar, y ganas… Perdón, no puedo llenar un lugar con algo que no tengo, pido perdón no porque me ponga en victima, pido perdón porque no puedo y si pudiera nada de esto pasaría. Pero me sentí mal, y no me gusta sentirme mal porque soy vulnerable a estar mal, pero justamente hoy tengo motivos. Perdón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario